
Beatriz Martínez, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, explica que lleva casi 20 años trabajando como docente en grado y posgrado en la Universidad Europea de Madrid, además de formar parte de la unidad de suelo pélvico de One Life, un centro multidisciplinar dedicado al abordaje del dolor.
Lo que más le llama la atención de la tecnología NESA es que no sea invasiva ni dolorosa, especialmente en un contexto en el que muchos tratamientos pueden resultar molestos para el paciente. Señala que una herramienta no invasiva, indolora y con buenos resultados merece ser conocida en profundidad. También destaca como aspecto motivador el interés de NESA por investigar y aportar evidencia científica, algo que considera clave para el crecimiento de la profesión.
Desde su experiencia, busca nuevas herramientas para pacientes que se resisten a los tratamientos habituales, especialmente aquellos con dolor pélvico crónico. Describe a estos pacientes como personas que llevan años visitando distintos especialistas, con baja autoestima, pocas expectativas de mejora y mucha desmotivación, aunque también con deseo de recibir ayuda.
Valora especialmente el enfoque interdisciplinar del curso, donde urólogos, ginecólogos y fisioterapeutas abordan un mismo problema desde perspectivas diferentes, complementarias e integradoras. Para ella, este trabajo conjunto representa un reto y una gran responsabilidad.