
Laura Fernández es fisioterapeuta especializada en el área de salud de la mujer y maternidad, y trabaja en la clínica Juan Marcos Fisioterapia, en Ciudad Real, dentro de un equipo multidisciplinar que incluye fisioterapeutas, una médico traumatóloga, una matrona y una técnico en nutrición. En este testimonio comparte cómo la neuromodulación no invasiva, que conocieron en 2020, fue dando forma a una línea de trabajo nueva en la clínica que le entusiasmó desde el principio.
Comparte un par de casos que le han resultado significativos. El primero, un paciente que trabajaba en una gestoría, con un nivel de estrés muy alto, que no lograba dormir —decía ver números por la noche— y que, con el tratamiento, fue mejorando hasta mantener hoy sesiones de mantenimiento. El segundo, una mujer con vejiga hiperactiva que se levantaba una media de seis veces cada noche, con una calidad de vida muy limitada, y que a lo largo del tratamiento redujo de forma notable esa frecuencia hasta recuperar un buen descanso, tras arrastrar ese problema durante muchos años.
Para Laura, lo más valioso de esta tecnología es poder llegar a pacientes a los que, solo desde la fisioterapia, no lograba ayudar, y el impacto que tiene en su calidad de vida —especialmente en quienes no duermen bien— resulta, en sus palabras, indescriptible. Concluye definiendo el éxito como ir generando una red de conocimiento y poder sacar adelante casos que antes, sin estas herramientas, no conseguía acompañar. Su testimonio refleja ilusión, vocación y un enfoque centrado en la mujer.