El testimonio de Miriam y de Estefanía Medina-Selas, fisioterapeuta en el Gabinete de Fisioterapia Reyes-Medina, pone de manifiesto cómo un abordaje orientado a la regulación del sistema nervioso puede transformar cuadros de dolor y tensión cronificados en el tiempo.
Miriam acudía desde hacía años a consulta por un dolor lumbar muy agudo y una importante tensión muscular que condicionaban de forma constante su día a día. Aunque la fisioterapia le aportaba mejoría, persistía un componente de fondo que impedía alcanzar una evolución realmente estable. Con el tiempo, se identificó que detrás de gran parte de su sintomatología existía un estado de estrés prolongado y ansiedad mantenida, que se manifestaba no solo en el dolor muscular, sino también en alteraciones del sueño, bruxismo y molestias digestivas.
Fue entonces cuando se incorporó la tecnología NESA como parte del tratamiento. Según relata Miriam, uno de los primeros cambios fue la mejora del descanso: comenzó a despertarse con una sensación real de sueño reparador, sin la activación constante con la que iniciaba antes cada jornada. A partir de ahí, fue percibiendo también una disminución progresiva de la tensión, del dolor muscular y de otros síntomas asociados, como el bruxismo y las cefaleas.
Estefanía Medina-Selas destaca que, tras completar el tratamiento y pasar a sesiones de revisión, la evolución ha sido muy positiva, con desaparición de la ansiedad, mejora clara del sueño y una reducción muy significativa del dolor. Un caso que refleja cómo tratar el origen funcional del malestar puede cambiar de forma profunda la calidad de vida del paciente.