Este testimonio recoge la experiencia de una paciente que describe cómo su vida cambió de forma radical tras la aparición del COVID. Antes de enfermar, llevaba una rutina activa, deportiva y socialmente muy participativa, disfrutando de una vida dinámica y con una sensación plena de bienestar. Sin embargo, tras el impacto de la enfermedad, esa normalidad desapareció y comenzó una etapa marcada por la pérdida de energía, la dificultad para mantener su ritmo habitual y una sensación de desconexión respecto a su estado anterior.
Según relata, los efectos del tratamiento comenzaron a hacerse evidentes aproximadamente entre la cuarta y la quinta sesión. Fue en ese momento cuando empezó a notar una mayor claridad mental, una recuperación progresiva de la energía y una sensación de mejoría general que le permitió percibir un cambio real en su día a día. Lo más relevante para la paciente no fue solo notar esa evolución, sino comprobar que los beneficios se mantenían en el tiempo, consolidándose como una mejora estable.
El testimonio pone de relieve el impacto que pueden tener síntomas como la niebla mental, la fatiga y la pérdida de vitalidad en personas que antes llevaban una vida completamente activa. A su vez, refleja la importancia de contar con herramientas terapéuticas capaces de ayudar a recuperar claridad, energía y calidad de vida en procesos donde el paciente siente que ha perdido una parte esencial de su normalidad.