Isabel Martín Hernández, paciente de 80 años, comparte con gran vitalidad y sentido del humor su experiencia con NESA. Su historial médico es extenso: prótesis de cadera, prótesis de rodilla, cirugía de incontinencia, infarto y múltiples operaciones a lo largo de su vida.
Llegó a la clínica por dolor en rodillas y, a raíz de los resultados, lleva ya dos años vinculada al tratamiento. El cambio más visible es en su movilidad: llegaba con bastón y actualmente camina sin él o con mucha más soltura. El dolor post-operatorio ha mejorado significativamente con NESA, y ahora se plantea también trabajar la regulación del sueño, ya que presenta sueño inestable.
Su testimonio es especialmente significativo por la pluripatología que acumula y por cómo, a pesar de todo, mantiene una actitud positiva y agradecida. Lo resume con sencillez: «recomendaría NESA para todos».