Pascual Díaz Francisco, electricista vecino de La Caleta de Interián (Tenerife), comparte su experiencia como paciente tratado en la clínica de Fabiola, donde se combinó NESA con ejercicio terapéutico y radiofrecuencia para su recuperación.
Llegó con una lumbalgia severa con radiculopatía que le causaba un dolor en ingle y pierna que le impedía hacer vida normal, y que fue de menos a más hasta obligarle a la baja laboral. La resonancia magnética mostraba patología discal con compromiso radicular y los médicos contemplaban la posibilidad de operarle. Decidió intentarlo de forma conservadora poniéndose en manos del equipo.
La recuperación no fue inmediata — él mismo reconoce que se agobió queriendo resultados más rápidos — pero a partir de la quinta sesión la mejoría fue progresiva y contundente. Tras diez sesiones y un seguimiento posterior, se incorporó al trabajo, volvió al gimnasio con rutinas de fuerza y describe su estado actual como «un 11 sobre 10», sintiéndose mejor que antes de la lesión porque incluso dolencias antiguas han desaparecido.
Destaca la confianza desde el primer minuto con la terapeuta, la personalización del tratamiento según sus sensaciones, y la comunidad y seguimiento posterior como valores diferenciales. Su mensaje final es rotundo: recomienda 100% ponerse en manos de profesionales con NESA antes de pasar por el quirófano.