El testimonio de Laura Fernández, paciente con endometriosis, y Tania Martín del Hierro, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, pone de relieve la importancia de abordar esta patología desde una perspectiva integral, humana y multidisciplinar. Más allá de las lesiones anatómicas o del tratamiento quirúrgico, ambas subrayan el impacto que síntomas como el dolor, la inflamación abdominal, el cansancio extremo, la ansiedad, los trastornos digestivos y las dificultades para dormir pueden tener en la vida diaria de la paciente.
Laura relata un proceso marcado por años de síntomas invalidantes, un diagnóstico tardío y una recuperación incompleta tras la cirugía. A pesar del tratamiento médico y hormonal, seguía experimentando dolor intenso, fatiga demoledora y una limitación muy significativa en su actividad cotidiana, tanto a nivel personal como laboral. Fue en este contexto cuando comenzó un abordaje combinado de fisioterapia manual y tecnología NESA, orientado no solo a reducir el dolor y la inflamación, sino también a regular aspectos clave como el descanso, la ansiedad y la energía.
Por su parte, Tania Martín del Hierro destaca que en pacientes con endometriosis resulta esencial tratar a la persona en su conjunto, entendiendo que cada síntoma influye en los demás y condiciona la evolución global. Según explica, la incorporación de NESA ha supuesto una mejora relevante en los resultados clínicos, permitiendo desbloquear casos complejos y favorecer avances sostenidos en el tiempo.
En el caso de Laura, la mejora del sueño, la reducción de la inflamación y la recuperación progresiva de su vida cotidiana marcaron un antes y un después. Ambas coinciden en una idea fundamental: escuchar al paciente, adaptar el tratamiento a sus necesidades reales y ofrecer un abordaje global puede transformar de forma profunda su calidad de vida.