Cristina Muñoz, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y traumatología general, trabaja en una clínica privada multidisciplinar en la Sierra de Madrid con fisioterapeutas, psicólogos, entrenadores y nutricionistas, con vocación de seguir creciendo hacia un modelo aún más integral.
Su filosofía clínica parte de una convicción clara: abordar al paciente de forma global es fundamental, porque tratar solo una parte del cuerpo — «ver solo un hombro» — no genera avance real. En ese contexto, NESA ha supuesto una revelación: tras el curso, sus expectativas se han disparado muy por encima de lo que esperaba, viendo aplicaciones en muchas más patologías y situaciones de las que había imaginado.
Define NESA como la herramienta que cubre el punto ciego de la fisioterapia manual: el sistema nervioso autónomo, al que con las técnicas convencionales nunca se llega del todo. Aunque no cita un caso clínico concreto, sí destaca que el suelo pélvico es su área de mayor interés con esta tecnología, una patología que afecta profundamente a la calidad de vida social, psicológica y de pareja del paciente.
Transmite entusiasmo genuino y la certeza de que NESA va a cambiar su forma de trabajar y los resultados que obtiene con sus pacientes.