El testimonio de María Ángeles y de Estefanía Medina-Selas, fisioterapeuta en el Gabinete de Fisioterapia Reyes-Medina, refleja el impacto que puede tener un abordaje complementario en pacientes con dolor e inflamación crónicos de larga evolución. María Ángeles convive con artritis reumatoide desde los 21 años y, tras más de dos décadas de enfermedad, acumulaba dolor, rigidez matutina, inflamación y una importante limitación funcional.
Según explica Estefanía, aunque el tratamiento fisioterapéutico convencional había permitido cierta evolución, persistían síntomas muy incapacitantes, especialmente en las primeras horas del día. Fue entonces cuando se decidió incorporar la neuromodulación no invasiva con tecnología NESA como parte del abordaje terapéutico.
La respuesta, según relatan ambas, fue especialmente significativa desde las primeras sesiones. María Ángeles describe una reducción evidente de la inflamación, una mayor ligereza al moverse y una disminución muy importante del dolor, hasta el punto de recuperar actividades cotidianas con una sensación de bienestar que no experimentaba desde hacía años. Además, destaca una mejora global que incluso le permitió reducir medicación, incluidos analgésicos y fármacos para dormir.
Para el equipo clínico, este caso supuso una experiencia especialmente reveladora por la magnitud del cambio observado. El testimonio pone de manifiesto cómo, incluso en patologías crónicas y complejas, la incorporación de nuevas herramientas puede abrir una vía real de mejora en la funcionalidad, el descanso y la calidad de vida del paciente.