Este testimonio recoge la experiencia de un paciente con diabetes de larga evolución y dolor crónico de rodilla tras una lesión deportiva sufrida hace diez años. Según relata, convivía desde entonces con molestias persistentes por las que llevaba mucho tiempo en tratamiento, sin haber conseguido una mejoría completa. A esta situación se sumaba el manejo diario de su diabetes, una condición que ya formaba parte estable de su vida desde hacía 25 años.
Tras iniciar el tratamiento con NESA, el paciente comenzó a percibir cambios desde la primera sesión. Explica que ya al día siguiente notó una disminución del dolor en la rodilla, mejoría que fue consolidándose progresivamente a lo largo de las diez sesiones hasta llegar, según su percepción, a la desaparición completa de las molestias crónicas. Este cambio supuso para él un impacto muy importante, al tratarse de un dolor mantenido durante años y con gran repercusión funcional.
Además, durante el tratamiento observó también modificaciones relevantes en el control de su diabetes. Refiere una menor necesidad de insulina, una mayor estabilidad en los niveles de glucosa y, como consecuencia, una mejora en su energía, su concentración y su sensación general de bienestar. El caso pone de relieve cómo una intervención orientada a la regulación global del organismo puede repercutir no solo en el dolor crónico, sino también en parámetros metabólicos y en la calidad de vida de forma más amplia.