
El Dr. Óscar González, adjunto del Hospital de Valme e integrante de la Unidad de Urología Funcional, reflexiona sobre el potencial de la tecnología NESA en el abordaje de distintas patologías funcionales urológicas, especialmente aquellas en las que el sistema nervioso vegetativo puede desempeñar un papel relevante.
En su testimonio, señala que esta tecnología puede abrir nuevas perspectivas en el tratamiento de cuadros como la vejiga hiperactiva, la enfermedad inflamatoria vesical y el síndrome de vejiga dolorosa, así como en determinadas disfunciones sexuales, entre ellas la disfunción eyaculatoria y la disfunción eréctil. Desde su punto de vista, se trata de un campo con gran recorrido clínico y con un importante margen de desarrollo.
El Dr. Óscar González subraya además que la urología funcional sigue siendo un ámbito en el que quedan muchas preguntas por resolver y numerosos pacientes para los que todavía no existe una respuesta definitiva. En este contexto, considera fundamental seguir explorando alternativas terapéuticas innovadoras que permitan avanzar hacia abordajes más eficaces y personalizados.
Asimismo, recuerda que los tratamientos farmacológicos presentan limitaciones relevantes, tanto por su efectividad variable como por la elevada tasa de abandono asociada a los efectos secundarios. Por ello, defiende la necesidad de impulsar nuevas vías de tratamiento y sitúa a la tecnología NESA como una de las opciones más prometedoras dentro de este escenario de innovación clínica.