
Nerea Gaspar, fisioterapeuta y profesional de acupuntura, dirige una clínica en Zaragoza donde trabaja principalmente con pacientes con dolor de larga evolución. En su testimonio, explica que una de las características que más repite en consulta es la alteración del sueño: personas que no consiguen conciliar, que se despiertan varias veces durante la noche o que arrastran una falta constante de energía. A partir de su experiencia con NESA, ha observado que mejorar el descanso puede convertirse en un punto de inflexión en la evolución global del paciente.
Según relata, uno de los perfiles en los que está viendo mejores resultados es el de mujeres en etapa de menopausia o postmenopausia, en las que los cambios hormonales desencadenan problemas de sueño que, si se prolongan en el tiempo, terminan afectando de forma importante al estado de ánimo, la energía y la calidad de vida. Menciona en concreto casos en los que, tras diez sesiones, la calidad del sueño mejoró de forma muy notable. A partir de ese mejor descanso, las pacientes empezaron a notar una mejoría clara en su vitalidad y en su bienestar emocional.
Nerea Gaspar subraya además que muchas veces son los propios familiares quienes perciben con más claridad el cambio, especialmente en el ánimo y en la actitud diaria. Su visión final es claramente integradora: considera que el mejor abordaje es aquel en el que distintos profesionales suman desde sus áreas —psicología, nutrición, yoga o fisioterapia— para ofrecer una mejora real y global al paciente.