
Julia Utges es fisioterapeuta con veinticinco años de experiencia y dirige la Clínica Asanarte, en la zona de Cuzco, en Madrid, abierta hace cinco años. En este testimonio comparte su experiencia tras incorporar la neuromodulación no invasiva, que conoció cuando un comercial se la ofreció y que le gustó mucho al probarla.
Relata que ella misma, que siempre había tenido muchos problemas de sueño, notó un cambio en su forma de dormir, lo que la animó a adquirir el dispositivo, que utiliza desde hace unos tres meses. Destaca como principal ventaja que, aunque se trabaje con un objetivo concreto, se están abordando a la vez muchos otros factores que influyen sobre ese objetivo y que, de no tenerse en cuenta, podrían impedir la mejoría.
Cuenta que esta experiencia le ha despertado aún más ganas de investigar y profundizar en el sistema nervioso autónomo, y la esperanza de poder abarcar más y mejorar el tratamiento de sus pacientes. Explica que, siendo consciente de que se trata de una terapia de efecto a medio y largo plazo, observa que todos los pacientes con los que la está probando notan algún cambio —mejor descanso, más tranquilidad o incluso una disminución del dolor—. Concluye definiendo el éxito como estar en paz con uno mismo y con lo que uno puede ofrecer, y en la recompensa de poder ayudar a sus pacientes. Su testimonio refleja una experiencia vivida con ilusión.