Antonio Jorquera es fisioterapeuta y dirige su clínica en Mazarrón, un pueblo de Murcia. En este testimonio comparte cómo, desde que incorporaron la neuromodulación no invasiva a comienzos de año, han ampliado el campo de pacientes a los que pueden atender, abordando casos complejos que antes les resultaba difícil tratar y con los que, según relata, esta tecnología está funcionando muy bien.
Explica que, para él, supone una nueva forma de afrontar las patologías: ya no solo desde la parte física, como en el tratamiento convencional más mecánico, sino desde el sistema nervioso, atendiendo también a dimensiones más hormonales y emocionales de una manera más sutil pero más profunda. Señala que donde mejor funciona, en su experiencia, es en la calidad del sueño, así como en cuadros de estrés y ansiedad, y que ha empezado a probarla también —aunque no sea su especialidad— en pacientes uroginecológicos, con buenos resultados iniciales.
Antonio destaca que se trata de una herramienta fácil e intuitiva de usar, con resultados rápidos y visibles. Reflexiona, además, sobre por qué decidió empezar a trabajar con ella: observaba que la gran mayoría de sus pacientes presentaba problemas de ansiedad, sueño o estrés, cada vez más presentes en la sociedad actual, y la considera la mejor alternativa que ha encontrado para abordar esos problemas. Su testimonio refleja una valoración muy positiva y una mirada optimista sobre su recorrido.