
Jaime Boronat es fisioterapeuta y dirige su centro en El Puerto de Santa María (Cádiz), donde atiende todo tipo de patologías y lesiones, con una dedicación especial a las alteraciones de la columna y a las disfunciones de la articulación temporomandibular. En este testimonio comparte cómo la neuromodulación no invasiva supuso un cambio importante en su forma de tratar, al ofrecerle una ayuda añadida para sus pacientes.
Explica que trabaja sobre todo con cuadros de trastornos del sueño, ansiedad y estrés, y que cada vez le llegan pacientes con perfiles muy diversos. Su reflexión central parte de una idea: muchas veces una lesión no termina de recuperarse no por la lesión en sí, sino por los factores desencadenantes que hay detrás —como un mal descanso o el estrés— y que contribuyen a cronificarla. Según relata, al regular el sistema nervioso autónomo consiguen abordar esos factores de fondo y favorecer una recuperación más rápida.
Jaime subraya que comprobar estos cambios de forma sistemática en consulta le ha hecho ver cuánto queda por conocer de aquello que tratan, como si hasta ahora solo vieran “la punta del iceberg”. Concluye reivindicando la importancia de no estancarse y de seguir incorporando nuevas tecnologías que considera muy enriquecedoras para la profesión. Su testimonio refleja una mirada curiosa y en constante evolución hacia el abordaje integral del paciente.