Juan Manuel Poyato Galán, médico especialista en medicina familiar y comunitaria y en urología, responsable de la Unidad de Andrología, Salud Sexual y Reproductiva del Hospital de Valme, comparte su visión sobre el potencial de la tecnología NESA en el abordaje de patologías con un importante componente neurológico y autonómico. En su testimonio, explica que su interés por esta herramienta surgió inicialmente a través de su aplicación en problemas urinarios, como la vejiga hiperactiva, la vejiga neurógena o el dolor pélvico crónico, pero que pronto amplió esa mirada hacia el campo de la salud sexual masculina.
Desde su experiencia, considera que NESA puede representar una vía especialmente interesante en el tratamiento de disfunciones como el dolor durante las relaciones íntimas, la disfunción eréctil o las alteraciones eyaculatorias, cuadros en los que la regulación del sistema nervioso autónomo puede desempeñar un papel relevante. Subraya además que se trata de una herramienta con gran valor tanto como tratamiento principal en algunos casos como complemento dentro de un abordaje más amplio e integral.
Poyato pone también en valor la capacidad de esta tecnología para fomentar una medicina más colaborativa, en la que distintos profesionales puedan trabajar de forma coordinada para diseñar estrategias terapéuticas personalizadas. A su juicio, el verdadero avance no reside solo en aliviar síntomas, sino en tratar a la persona de forma completa, humana y rigurosa, abriendo nuevas posibilidades de investigación, innovación y mejora de la calidad de vida de los pacientes.