David Hernández Zamarreño, enfermero del Hospital Don Benito-Villanueva en la unidad de consultas externas de urología y pruebas funcionales, comparte su experiencia con NESA desde la primera línea de la sanidad pública extremeña.
Destaca como principal ventaja de NESA frente a tratamientos anteriores su carácter no invasivo e indoloro: los tratamientos previos de neuroestimulación requerían agujas, lo que generaba rechazo en muchos pacientes. NESA, al ser percutánea, elimina esa barrera y permite que el paciente se relaje, lea o vea una serie durante el tratamiento, mejorando significativamente la adherencia.
Sus pacientes con patología urológica — especialmente vejiga hiperactiva con necesidad de orinar cada 30-40 minutos — están experimentando mejoras del 50% o más, pudiendo aguantar 2-3 horas entre micciones. Esto se traduce en cambios de vida concretos y significativos: poder hacer un viaje largo, salir con la familia sin preocupaciones, o disfrutar de una noche sin estar pendiente del baño constantemente.
Valora también la portabilidad del dispositivo para la logística hospitalaria, y anima a la población extremeña a aprovechar que esta tecnología ya está disponible en el sistema público de salud, invitándoles a compartirlo con familiares que puedan beneficiarse.