Beatriz Bañuelos Marco, médica del Hospital Clínico San Carlos e integrante de la unidad de Urología Funcional y Reconstructiva, reflexiona sobre el valor de incorporar nuevas alternativas terapéuticas en el abordaje de pacientes con patologías funcionales complejas, especialmente aquellas en las que el sistema nervioso autónomo desempeña un papel relevante. En su intervención, en el marco de la reunión del Grupo de Urología Funcional Femenina y Urodinámica, destaca la importancia de compartir experiencias clínicas y resultados entre profesionales para seguir avanzando en un campo donde todavía existen muchas preguntas abiertas y numerosos pacientes con respuestas insuficientes a los tratamientos convencionales.
Según explica, cada vez se comprende mejor la relación entre el sistema nervioso autónomo, la vejiga, el intestino, la microbiota y otros ejes funcionales que influyen en patologías como la vejiga hiperactiva, los trastornos del sueño o el intestino irritable. En este contexto, considera especialmente relevante contar con herramientas no invasivas que puedan ofrecer una nueva oportunidad terapéutica a pacientes difíciles de manejar, muchos de ellos con escaso beneficio con medicación o con limitaciones para tolerar otras opciones como la estimulación tibial.
Beatriz subraya además que una de las fortalezas de NESA es su carácter no invasivo y el hecho de implicar activamente al paciente en su proceso terapéutico. A su juicio, este tipo de alternativas pueden aportar valor real en cuadros donde todavía queda mucho por explorar y donde mejorar la calidad de vida sigue siendo un objetivo prioritario.