
El testimonio de Ana y de la Dra. Estela Lorenzo, ginecóloga especializada en endometriosis y dolor pélvico crónico, refleja el profundo impacto que puede llegar a tener la endometriosis cuando evoluciona durante años y compromete de forma severa la calidad de vida de la paciente.
Ana llegó a consulta con una enfermedad de larga evolución, múltiples intervenciones quirúrgicas y un cuadro de dolor generalizado que condicionaba claramente su bienestar físico y emocional. Tal y como explica la Dra. Lorenzo, desde el primer momento resultaba evidente la importante hiperactivación del sistema nervioso, visible tanto en la ansiedad como en la dificultad para encontrar alivio o estabilidad en el día a día.
Ante esta situación, se planteó un abordaje de neuromodulación con tecnología NESA orientado a regular esa hiperactividad y mejorar síntomas que iban mucho más allá del dolor localizado. Según relata la propia paciente, a partir de las primeras sesiones comenzó a experimentar una evolución muy positiva, con menos dolor, menor cansancio, menos cefaleas y una mejora general en la sensación corporal y funcional.
La Dra. Lorenzo subraya además que el cambio no solo ha sido significativo para Ana, sino también para su entorno familiar, que ha percibido de forma clara esta mejoría. Este caso pone de relieve cómo un enfoque integral puede transformar la vivencia de una patología crónica y compleja como la endometriosis.