
Silvia Sánchez, fisioterapeuta especializada en terapia manual e fisioterapia integrativa con enfoque PNI (psiconeuroinmunología), trabaja en un centro de Torremolinos abordando al paciente desde una perspectiva biopsicosocial completa. Su filosofía parte de una convicción clara: hay patologías que no se resuelven si no se tienen en cuenta los aspectos bioquímicos y eléctricos del organismo.
Su descubrimiento de NESA tiene un origen curioso: Pablo Motos mencionó en El Hormiguero que usaba un dispositivo de neuromodulación no invasiva para dormir mejor, lo que la llevó a investigar y encontrar NESA. Aunque tardó tiempo en conectar con el equipo, el tema del sueño la enganchó desde el principio, convencida de que el 80% de sus pacientes tienen alteraciones del sueño y que esto condiciona todo lo demás: el sistema nervioso, el nervio vago, los procesos bioquímicos y el dolor musculoesquelético crónico.
Su visión de uso de NESA no es como un complemento más, sino como terapia integradora de los aspectos biopsicosociales: sueño, estrés, función intestinal y salud mental. Tiene en mente desarrollar un proyecto conjunto con una psicóloga que abarque neurotransmisores, factores endocrinos y actitud mental, donde la regulación autonómica de NESA puede ser el hilo conductor.