Santiago Garfias, neurocirujano que ejerce en varias clínicas privadas de Baleares, profundiza en la relación entre calidad del sueño, dolor y recuperación neurológica, posicionando la tecnología NESA como herramienta clave en este abordaje.
Explica con rigor científico por qué el sueño es determinante en neurología: la falta de descanso reduce el umbral de percepción del dolor, facilita el desarrollo de epilepsia y altera el metabolismo cerebral. El sueño REM, en particular, es esencial para eliminar los residuos generados por la actividad neuronal, y su ausencia puede favorecer trastornos neurodegenerativos a largo plazo.
En su práctica utiliza NESA principalmente con pacientes de dolor lumbar y radicular por patología discal degenerativa, especialmente en aquellos que no quieren o no pueden operarse. Los resultados son dobles: mejora del dolor y, de forma indirecta, mejora de la calidad del sueño al reducir los despertares nocturnos por dolor.
Defiende que todos los centros que traten ansiedad, estrés o dolor deberían incorporar una unidad de estudio y tratamiento del sueño, y que el sueño debería evaluarse de forma rutinaria desde atención primaria. Su objetivo futuro es desarrollar protocolos integrales que combinen control del dolor y mejora del sueño para patologías como fibromialgia y ansiedad crónica.