
Mariola Lledó es fisioterapeuta y trabaja en Benestar Fisioterapia, en Alcoy (Alicante), donde desde hace unos cuatro años utiliza la neuromodulación no invasiva en distintos tipos de patologías. En este testimonio comparte su experiencia y la línea de investigación que está desarrollando en pacientes de neurorrehabilitación, concretamente en personas que han sufrido un ictus, un ámbito en el que, explica, las técnicas habituales llevan muchos años y a veces resultan limitadas para alcanzar ciertos objetivos con el tratamiento manual o el ejercicio guiado.
Relata el caso de una paciente que había tenido un ictus seis o siete años atrás y a la que llevaba un año tratando con mejorías, sobre todo en el tono muscular. Cuenta que, al incorporar el dispositivo a la clínica, comenzó a combinar sus sesiones con la aplicación de esta tecnología una vez por semana, y que en torno a dos meses observó cambios muy significativos en la movilidad autónoma y en el tono muscular de la paciente. Fue precisamente esa evolución la que, según explica, dio origen a su tesis: ver hasta dónde puede llegar este abordaje.
Mariola recomienda esta tecnología por el amplio abanico de pacientes a los que permite llegar —dolor crónico, insomnio, neuromodulación—, y reivindica la importancia de seguir investigando y no conformarse, para descubrir en qué puede ayudar y facilitar los tratamientos. Su testimonio refleja una vocación investigadora y un compromiso por ampliar las posibilidades terapéuticas de su profesión.