El Dr. José María Sánchez, ginecólogo, comparte su impresión tras descubrir las posibilidades de la tecnología NESA, mostrándose entusiasmado con su capacidad para dialogar con el sistema nervioso autónomo y modular el equilibrio entre el sistema simpático y parasimpático.
Desde su especialidad, identifica dos grandes áreas de aplicación con enorme potencial. La primera es el postparto, donde la recuperación de la homeostasis orgánica tras el parto podría verse significativamente optimizada con NESA como herramienta de cabecera en cualquier servicio de ginecología. La segunda es el climaterio y la menopausia, donde destaca especialmente la posibilidad de realizar neuromodulación del ganglio estrellado para el control de sofocos, mejora del sueño y abordaje de la sintomatología climatérica en general.
Aunque el testimonio es breve, la contundencia de su mensaje es clara: considera que NESA se convertirá en una unidad de cabecera imprescindible en ginecología, con capacidad para tratar innumerables patologías desde un enfoque neuromodulador no invasivo. Lo define como «una puerta de futuro» para la especialidad.