Javier Campomanes, fisioterapeuta especializado en osteopatía estructural y propietario de JC Javier Campomanes en Santa Cruz de Tenerife, apostó por NESA al identificar una carencia clara en fisioterapia: la imposibilidad de abordar el sistema nervioso sin recurrir a la farmacología.
Su caso clínico más destacado es un paciente de 30 años con bruxismo del sueño, muy nervioso y con insomnio severo — dormía en bloques discontinuos de 2-3 horas sin lograr un descanso reparador. La evolución con NESA fue progresiva y llamativa: en las primeras sesiones ya se despertaba con más energía, en la tercera-cuarta desaparecieron los movimientos involuntarios matutinos y el dolor en la ATM, y en la quinta-sexta sesión su pareja reportó que había dejado de roncar. El resultado final fue alcanzar 5 horas de sueño profundo continuo, un logro extraordinario para alguien que no conseguía dormir ni 4 horas seguidas.
Destaca NESA no solo como herramienta terapéutica para patologías concretas sino como recurso preventivo para mantener el sistema nervioso equilibrado frente a los estresores cotidianos, laborales y personales que afectan a prácticamente toda la población. Considera que la amortización del dispositivo es rápida y la rentabilidad elevada.