
González Laviña, fisioterapeuta de la clínica Cima en Madrid, comparte la experiencia de su equipo tras incorporar NESA a una práctica asistencial muy amplia que abarca desde pediatría y suelo pélvico hasta patología musculoesquelética y deporte. En su testimonio, explica que uno de los valores principales de la clínica es la implicación total en la mejoría del paciente y la honestidad de derivar cuando consideran que otro profesional puede ayudar mejor. Dentro de esa filosofía, NESA se ha integrado en los últimos meses como una herramienta complementaria que les está permitiendo abordar con mejores resultados ciertos cuadros de dolor crónico que antes resultaban más difíciles de tratar.
Según relata, además de la mejoría en el dolor, uno de los efectos que más les ha llamado la atención es el cambio que muchos pacientes refieren en la calidad del sueño. En varios casos, el descanso ha mejorado claramente y el dolor ha dejado de interferir tanto en la noche, lo que repercute de forma positiva en la recuperación y en la calidad de vida. También menciona ejemplos de pacientes deportistas con altos niveles de estrés que han notado una mejor conciliación del sueño, así como otros casos en los que han aparecido beneficios funcionales no previstos inicialmente.
Desde su experiencia, NESA se ha convertido en un apoyo versátil que puede combinarse con el tratamiento manual o utilizarse como complemento posterior, adaptándose a las necesidades y preferencias de cada paciente. El equipo valora especialmente su facilidad de uso, su aplicabilidad clínica y el potencial de crecimiento que le ven dentro de la consulta.