Eulalia Poveda, gerente del área de salud Don Benito-Villanueva de la Serena y economista de formación, comparte una visión estratégica sobre el valor que puede tener la tecnología NESA dentro de la sanidad pública. En su testimonio, subraya que incorporar herramientas innovadoras no solo supone una mejora asistencial para el paciente, sino también una oportunidad para optimizar recursos, agilizar procesos y aumentar la eficiencia del sistema sanitario. Desde su perspectiva, uno de los principales beneficios de esta tecnología es precisamente su capacidad para ofrecer una alternativa no invasiva en cuadros como la incontinencia, evitando en muchos casos el paso por quirófano y reduciendo tanto el dolor como los tiempos de recuperación.
Según explica, esta forma de tratamiento permite además liberar actividad quirúrgica y médica, ya que puede ser aplicada por profesionales de enfermería, lo que facilita atender a un mayor número de pacientes con menos carga sobre recursos más escasos. Para un hospital comarcal como el suyo, ser pionero en España en la incorporación de esta tecnología representa no solo un motivo de orgullo, sino también una demostración de que la innovación de alto nivel no debe quedar restringida a los grandes centros hospitalarios.
Eulalia Poveda considera que NESA tiene un futuro prometedor precisamente por su buena relación coste-beneficio y por su capacidad para mejorar de forma clara la calidad asistencial. En su opinión, el desarrollo de esta tecnología en hospitales públicos permitirá ofrecer a más pacientes una solución más rápida, menos invasiva y orientada a mejorar de forma tangible su calidad de vida.