La doctora Saro Ochoa, médica italiana afincada en Ecuador desde hace dos décadas, comparte su visión sobre el valor de la neuromodulación no invasiva dentro de un abordaje integral de pacientes complejos, especialmente aquellos con dolor crónico, síndromes de hipersensibilización central, fibromialgia y patología dual asociada a ansiedad, depresión o dependencia de psicofármacos. En su testimonio, explica que su práctica clínica se basa en una mirada global del paciente, entendiendo que no es posible separar la dimensión física de la emocional, ni tratar los síntomas de forma aislada cuando existe una alteración mantenida del sistema nervioso.
Según relata, el interés por NESA surgió al buscar una herramienta que permitiera ampliar el trabajo de neuromodulación que ya realizaban, incorporando no solo el sistema nervioso periférico, sino también una acción más central e integradora. Para ella, esta tecnología representa un apoyo especialmente valioso en pacientes que llegan tras haber pasado por múltiples tratamientos sin conseguir una mejoría suficiente. Destaca además que, en este tipo de cuadros, el insomnio, la ansiedad y la mala regulación del sistema nervioso autónomo condicionan profundamente la evolución del dolor y del resto de síntomas.
La doctora Saro Ochoa subraya que NESA no sustituye otras intervenciones, sino que se integra con fisioterapia, psicología y psiconutrición dentro de un modelo interdisciplinar. A su juicio, la mejora del descanso natural, la modulación del sistema nervioso y el trabajo conjunto entre profesionales son claves para ofrecer una respuesta más eficaz y humana a pacientes con patologías complejas y de larga evolución.