La Dra. Sara Ochoa explica que comenzó a buscar técnicas para neuromodular el sistema nervioso antes del COVID, con el objetivo de incorporar en su consulta una herramienta más completa a nivel bioeléctrico. Aunque ya utilizaban otras técnicas, sentían que eran parciales y buscaban una solución que pudiera actuar tanto desde la parte central como periférica del organismo, especialmente enfocada en el sistema nervioso autónomo.
Durante su testimonio, destaca que considera el sistema nervioso autónomo como uno de los pilares fundamentales de la medicina, al entenderlo como un gran regulador del cuerpo humano. Tras investigar diferentes tecnologías, encontró en NESA una herramienta que definió como la más completa para el tipo de pacientes con los que trabaja.
También señala que en América Latina todavía no existe una visión suficientemente extendida del cuerpo humano como un sistema bioeléctrico integral, aunque cree que los beneficios de la tecnología harán que cada vez más personas y profesionales se interesen por este enfoque.
Después de realizar la formación en España y profundizar en la tecnología y sus protocolos, expresa su entusiasmo por incorporar NESA en pacientes con dolor y patologías asociadas como adicción, insomnio, ansiedad, depresión y fibromialgia, con la intención de ofrecer tratamientos más completos y no invasivos.