Santiago García, neurocirujano que ejerce en hospitales privados de Mallorca, especializado en patología de columna degenerativa y traumática, comparte su visión sobre la tecnología NESA desde la perspectiva de la neurocirugía.
Su enfoque clínico se centra en ofrecer alternativas terapéuticas a pacientes que no requieren intervención quirúrgica o que necesitan un complemento post-quirúrgico para el tratamiento del dolor. Defiende un modelo multidisciplinar donde la colaboración estrecha entre neurocirujanos y fisioterapeutas es clave para una recuperación óptima.
Su interés por NESA surge del conocimiento previo de la neuromodulación invasiva, utilizada por ejemplo en epilepsia refractaria mediante dispositivos implantados. NESA le ofrece exactamente lo mismo pero de forma no invasiva y con mayor accesibilidad, lo que representa un salto cualitativo significativo para sus pacientes.
Identifica las principales aplicaciones en dolor crónico, patología degenerativa de columna y recuperación post-quirúrgica, y subraya la importancia de comprender las bases fisiopatológicas del dolor para aplicar la tecnología con criterio clínico. Su visión de futuro es clara: NESA debería convertirse en un elemento básico en los protocolos de rehabilitación, no solo en neurocirugía sino también en traumatología y tratamiento de secuelas neurológicas.