
Marco Arias es fisioterapeuta y osteópata, con 25 años de profesión, y dirige desde hace dos décadas su clínica en Las Rozas (Madrid). Especializado, entre otras áreas, en el sistema nervioso autónomo y en neuromodulación no invasiva, explica en este testimonio que fue precisamente ese enfoque —la regulación del sistema nervioso autónomo— lo que le llevó a interesarse por esta tecnología e incorporarla a su trabajo.
Comparte un caso que le resultó especialmente significativo: el de una paciente que, tras una intervención quirúrgica, sufrió una afectación severa del nervio pudendo, con dolores intensos que arrastraba desde hacía años y que le afectaban al sueño y al estado de ánimo. Marco subraya que un dolor crónico así repercute prácticamente en todos los sistemas. Relata que, al incorporar la neuromodulación no invasiva, la evolución fue muy rápida: ya en la primera sesión la paciente notó una mejoría notable del dolor, y en las siguientes mejoró de forma importante también el descanso, hasta recuperar una vida activa que antes le resultaba imposible.
Marco valora especialmente trabajar con una terapia no invasiva, su forma preferida de hacerlo, y explica que acostumbra a testear a sus pacientes antes y después para comprobar su efecto. Observa mejoras notables en pacientes con dolor y con alteraciones neurológicas, y la describe como un recuperador interesante dentro de su práctica. Concluye que resulta difícil poner palabras a la satisfacción de ver recuperarse a una persona que ha sufrido mucho. Su testimonio refleja una práctica consolidada y centrada en la calidad de vida del paciente.