
Adolfo Sancho es fisioterapeuta y dirige, junto a su equipo, la clínica Benestar Fisioterapia, en Alcoy (Alicante). En este testimonio comparte cómo la neuromodulación no invasiva le ha permitido abordar a pacientes y patologías a los que antes, con la terapia manual o la tecnología de la que disponían, no lograba ofrecer una mejoría. Explica que esta herramienta parte de la idea de que el sistema nervioso puede quedar “viciado”, perpetuando patrones de dolor, y que su trabajo busca volver a regularlo y normalizarlo.
Relata que ha resultado especialmente útil en pacientes crónicos, con fibromialgia o con enfermedades de larga evolución, abriendo la puerta a darles una solución. Comparte una observación que le sorprendió: aunque empezaron a usarla sobre todo para mejorar la calidad del sueño en pacientes con dolor crónico, comprobaron que el propio dolor también se atenuaba, de modo que los pacientes referían encontrarse mejor y poder hacer muchas más cosas sin molestias.
Entre los casos que más le han marcado, Adolfo destaca un par de neuralgias del trigémino —una patología muy dolorosa y difícil de tratar— en las que observó mejorías rápidas que se mantuvieron en el tiempo. Concluye valorando la oportunidad de poder ayudar cada día a personas que conviven con dolor y ver cómo su calidad de vida va mejorando progresivamente. Su testimonio refleja su vocación y el valor que concede a ampliar las posibilidades terapéuticas de su clínica.