
Manuel, enfermero especializado en suelo pélvico en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, comparte su visión sobre el impacto de las disfunciones del suelo pélvico en la calidad de vida de los pacientes y las expectativas que deposita en la tecnología NESA.
Describe con sensibilidad la realidad de sus pacientes: personas con incontinencia urinaria y fecal que viven en una «montaña rusa» emocional, alternando momentos de bienestar y crisis, condicionados por la ansiedad, el aislamiento social, la depresión y los trastornos de autoimagen. El impacto, subraya, es devastador en todas las esferas de la persona.
Su enfoque terapéutico combina la técnica con el acompañamiento humano y el autocuidado, buscando conducir al paciente hacia una mayor libertad e independencia en su día a día. En este contexto, la neuromodulación de NESA representa para él una nueva opción terapéutica que viene a sumar de forma natural a los tratamientos existentes, con el objetivo compartido por todos los profesionales presentes: mejorar la calidad de vida del paciente.
Aunque se encuentra en fase de incorporación de la tecnología, llega con expectativas altas y la convicción de que mantenerse abierto a la innovación es una responsabilidad ineludible del profesional sanitario.