
Lorenzo Esma es gerente de la Ciudad de San Juan de Dios, en Las Palmas de Gran Canaria, una institución con cincuenta años de trayectoria en el ámbito de la discapacidad, que atiende de forma integral a personas de 0 a 65 años con afectación física e intelectual y cuenta con un servicio de fisioterapia y rehabilitación de referencia en las islas. En este testimonio comparte la visión de la institución y el lugar que ocupa la innovación dentro de su labor.
Explica que, a lo largo de su historia, el centro ha ido evolucionando en las patologías que atiende —desde secuelas de la polio hasta la discapacidad física e intelectual y áreas más recientes como el autismo— siempre desde un enfoque holístico y centrado en la persona, con la hospitalidad como valor central. Subraya la importancia de colaborar con universidades y entidades para desarrollar nuevas líneas de investigación y tratamiento que mejoren la calidad de vida de los usuarios y sus familias.
En ese marco sitúa el trabajo que están desarrollando con la neuromodulación no invasiva, que describe como una herramienta que les ha ayudado a hacer sus tratamientos de fisioterapia más cualitativos y eficientes, especialmente en pacientes con perfiles complejos. Destaca cómo la búsqueda de una mayor estabilidad y tranquilidad de los usuarios repercute también en sus familias y en su entorno, contribuyendo a que el conjunto de terapias resulte más efectivo y mejore su calidad de vida.