Verónica Vega, fisioterapeuta especializada en terapia facial y terapia respiratoria, trabaja en la Clínica Barrientos en Ponferrada. Su incorporación de NESA responde a la creciente afluencia de pacientes post-COVID con perfiles clínicos complejos que superaban las posibilidades de sus técnicas habituales.
Su caso clínico principal es una paciente post-COVID de 31 años con dolores articulares, problemas respiratorios, fatiga severa y alteraciones viscerales. Con la aplicación de NESA ha conseguido regular varios de estos síntomas, actuando sobre el sistema nervioso a un nivel de profundidad que no alcanzaba con las manos ni con otras técnicas convencionales.
Su mensaje es sencillo y directo: NESA permite llegar a zonas inaccesibles para la terapia manual, especialmente cuando el sustrato del problema es neurológico o autonómico. Lo recomienda tanto a fisioterapeutas como a otros profesionales de la salud, y define el éxito en su trabajo no como curar completamente al paciente, sino como conseguir que su calidad de vida mejore y pueda llevar su día a día de la mejor manera posible.