
Patricia Chaparro es fisioterapeuta y, en 2012, fundó Fisioterapia Esencia, un centro multidisciplinar terapéutico. En este testimonio comparte un caso que le sorprendió especialmente y que ilustra su forma integradora de trabajar. Relata que una paciente acudió a consulta por una epicondilitis de codo, pero que, a lo largo de la historia clínica y de las sesiones, fueron surgiendo otros factores que la llevaron a replantear la estrategia de tratamiento.
Explica que la paciente le comentó que tenía mucho estrés y ansiedad y que dormía mal, lo que —al afectar a la calidad del sueño— influía también en su recuperación. Consciente de que las epicondilitis no son fáciles de tratar, Patricia le propuso incorporar la neuromodulación no invasiva dentro de un abordaje integral, atendiendo especialmente esa ansiedad y ese mal descanso de fondo.
Según relata, la evolución fue muy favorable y fue más allá de la dolencia inicial: la paciente, que además deseaba dejar de fumar, lo consiguió, redujo notablemente su ansiedad y ganó motivación para introducir cambios de hábitos en su vida, como mejorar su alimentación y hacer deporte, sintiéndose más animada. La tendinopatía fue remitiendo y hoy mantienen un acompañamiento muy espaciado. Para Patricia, lo más valioso es ver cómo los pacientes pasan de sentirse atrapados en un bucle a comprobar que pueden recuperarse, una felicidad que —afirma— es contagiosa. Su testimonio refleja el valor de contar con herramientas para un tratamiento más global e integrador.