Javier, repartidor en una empresa de congelados, comparte su experiencia como paciente de la clínica Sapiens de Fabiola, donde acudió por una lumbalgia severa derivada del esfuerzo físico de su trabajo que le impedía incluso ponerse los zapatos y le obligó a coger la baja laboral. Las resonancias no mostraban patología discal, apuntando a un origen funcional y autonómico.
Tras las primeras sesiones de NESA ya notó mejoría, pudiendo calzarse y subir escaleras. A partir de la quinta sesión la evolución fue progresiva hasta estar a punto de reincorporarse al trabajo. Pero su testimonio va más allá de la lumbalgia: también superó el COVID con secuelas graves — dolores de cabeza, cervicales, ansiedad severa, insomnio y fatiga — y NESA le resolvió todo de forma simultánea: duerme bien, ha eliminado la ansiedad completamente y los dolores de cabeza y cuello han desaparecido.
El efecto boca a boca en su entorno es llamativo: su mujer, también con secuelas post-COVID graves que la llevaban a urgencias continuamente, mejoró un 100%. Y su suegra, que caminaba con muletas, tras tres sesiones ya se levanta de noche y camina por casa sin ellas.