
Nuria Martínez es fisioterapeuta, osteópata y acupuntora, y dirige una clínica en San Pedro, donde trabaja con un equipo de osteópatas y una médico pediatra integrativa y acupuntora. En este testimonio comparte el entusiasmo con el que ha incorporado recientemente la neuromodulación no invasiva a su consulta, una herramienta que, según cuenta, ha entrado «de puntillas» pero que le ha aportado algo que ninguna otra le había dado hasta ahora: poder trabajar el sistema nervioso autónomo del paciente.
Explica que considera este abordaje muy necesario para el descanso, el dolor e incluso a nivel preventivo, y que encaja de forma natural con su forma de trabajar desde la osteopatía, orientada a que sea el propio paciente quien active su capacidad de recuperación. Relata también su experiencia personal: desde la primera vez que la probó sintió una calma que no conocía, durmió mejor, amaneció con energía y notó incluso mayor orden mental, lo que reforzó su convicción de que podía ayudar a muchas personas.
Cuenta que, en las primeras semanas, empezaron a tratarse en casa, en familia, y que ya tienen un grupo de pacientes en pleno tratamiento, algunos de los cuales lo han completado. Nuria se muestra agradecida por formar parte de lo que describe como una gran familia profesional y concluye expresando su ilusión por contribuir a un enfoque centrado en la salud y la calidad de vida de las personas. Su testimonio refleja una incorporación reciente vivida con gran entusiasmo.