Julia Agustí, fisioterapeuta especialista en mesoterapia y directora de la Clínica Rehabilitarte, presenta el caso de una paciente con síndrome neurológico post-vacuna COVID: dolor articular generalizado, dolor neuropático y fatiga intensa como principales síntomas.
La evolución fue lenta al principio — hasta la séptima sesión apenas notaba mejoría — pero a partir de ahí el remonte fue claro y progresivo. Tras 15 sesiones, el dolor articular desapareció casi por completo, la energía aumentó notablemente y la fatiga disminuyó de forma significativa. Actualmente la paciente realiza sesiones de mantenimiento esporádicas para consolidar los resultados.
El caso ilustra un aspecto importante del trabajo con NESA en patología neurológica compleja: la paciencia terapéutica es clave, ya que los resultados pueden tardar en aparecer pero cuando llegan son sólidos y duraderos.