Fábio Araújo, fisioterapeuta y osteópata, dirige su propio consultorio en Guimarães, Portugal, siendo la primera clínica en Portugal en ofrecer NESA a sus pacientes, con aproximadamente dos años de experiencia con el dispositivo.
Llegó a NESA buscando una alternativa a la neuromodulación invasiva para pacientes con miedo a las agujas, y descubrió la tecnología visitando formaciones en España. Desde que la incorporó, se ha convertido en un elemento diferenciador que le genera nuevos pacientes a través de redes sociales, especialmente personas con trastornos del sueño y ansiedad.
Las patologías donde obtiene mejores resultados son trastornos del sueño, estrés, ansiedad y fibromialgia. Su caso más llamativo es una paciente de 80 años con estenosis del canal medular que ningún médico quería operar: a partir de la sexta sesión entró a la clínica sonriendo y declarando que ya podía salir de casa y caminar con calidad de vida.
Destaca que NESA es aplicable a prácticamente todas las patologías y que, a medida que la tecnología se expande y más profesionales la usan, irán descubriendo nuevas aplicaciones en casos donde antes no obtenían resultados. Valora especialmente que el tratamiento sea completamente indoloro e imperceptible, lo que lo hace agradable y accesible para cualquier tipo de paciente.