
Elizabeth, médica especialista en neurofisiología clínica procedente de Cuba y responsable de un laboratorio de sueño en el Centro Internacional de Restauración Neurológica, comparte su interés por la tecnología NESA en el contexto de un congreso latinoamericano de medicina del sueño. En su testimonio, destaca el valor de estos encuentros para intercambiar conocimiento con especialistas de distintos países y para conocer nuevas herramientas terapéuticas orientadas a mejorar el abordaje de los trastornos del sueño.
Desde su perspectiva clínica, considera especialmente relevante el hecho de que NESA actúe de forma no invasiva sobre el equilibrio entre el sistema simpático y parasimpático durante la noche. Según explica, esta regulación puede contribuir a estabilizar funciones fisiológicas importantes y favorecer una mejor calidad del sueño en los pacientes. Para ella, el principal atractivo de esta tecnología reside precisamente en su capacidad para intervenir sobre mecanismos de regulación autonómica sin recurrir a procedimientos invasivos, lo que abre nuevas posibilidades dentro del campo de la neurofisiología del sueño.
Su intervención transmite una valoración positiva y expectante ante una herramienta que percibe como innovadora y con potencial para enriquecer la práctica clínica en pacientes con alteraciones del descanso.