La Dra. Teresa Paiva reflexiona sobre el papel esencial del sueño como uno de los pilares fundamentales de la salud, la estabilidad emocional y la calidad de vida. En su intervención, subraya que dormir bien no es un aspecto accesorio, sino una necesidad biológica indispensable para el adecuado funcionamiento del organismo y para la propia supervivencia.
A partir de esta idea, explica que solo una proporción muy reducida de la población puede dormir muy pocas horas sin sufrir consecuencias, mientras que en la mayoría de los casos la privación de sueño desencadena un proceso progresivo de agotamiento que termina afectando profundamente al sistema sueño-vigilia. Desde su perspectiva, este desequilibrio puede llegar a comprometer funciones esenciales del organismo del mismo modo que lo haría cualquier otra agresión física.
La Dra. Paiva destaca además que el sueño resulta determinante para pensar con claridad, mantener un equilibrio emocional estable y preservar la salud a largo plazo. Un descanso adecuado influye en la capacidad de concentración, en la regulación del estado de ánimo y en la prevención de alteraciones como irritabilidad, ansiedad o depresión.
Asimismo, pone el foco en la estrecha relación entre el sueño y múltiples sistemas corporales, advirtiendo de que dormir mal incrementa el riesgo de obesidad, diabetes, arteriosclerosis, deterioro cognitivo y otras patologías. Su mensaje es claro: proteger el sueño es proteger la salud, el bienestar y la capacidad de vivir con plenitud.