
Cecilia Castro, fisioterapeuta kinesióloga, presenta el caso de Irene Miranda, una paciente que acudió a consulta por problemas persistentes para conciliar el sueño en un contexto marcado por el estrés y la ansiedad. Ante esta situación, se recomendó un tratamiento con NESA de diez sesiones, orientado principalmente a mejorar el descanso y favorecer una mayor regulación general del organismo. Según se explica en el testimonio, desde la primera sesión Irene mostraba una respuesta muy clara, llegando a dormirse durante el tratamiento, lo que ya apuntaba a un efecto significativo sobre su nivel de activación y tensión.
A lo largo de las sesiones, la paciente comenzó a notar una mejora progresiva en la calidad del sueño y en su sensación general de tranquilidad, aspectos que, según relata, repercutieron positivamente en su bienestar diario. Además, el caso presentó una evolución destacada en relación con la retención de líquidos y la circulación. Cecilia explica que Irene tenía una importante inflamación y problemas circulatorios, hasta el punto de experimentar molestias al caminar y signos asociados como pequeñas alteraciones venosas. Con el tratamiento, especialmente a partir de la tercera y sexta sesión, se observó una mejoría llamativa en este aspecto, con una notable eliminación de líquidos y una reducción importante del peso corporal.
La propia paciente destaca que estos cambios fueron muy evidentes y que incluso su médico se sorprendió por la evolución. En conjunto, describe una mejoría clara tanto en el descanso como en la circulación y en su calidad de vida.