
El Dr. Diego Ricciardelli, médico especializado en medicina de familia, explica que conoció el sistema NESA hace dos años y que para él supuso un descubrimiento importante, hasta el punto de cambiar parte de su consulta. Relata que llegó a esta tecnología al comprobar que, en algunas patologías, la medicina convencional no le permitía ofrecer ese tratamiento adicional que buscaba para sus pacientes.
Antes de decidirse por NESA, probó otras alternativas para complementar tratamientos que no conseguían resolver del todo determinadas situaciones clínicas. Con este dispositivo encontró una herramienta que podía aportar un plus cuando algunos abordajes se quedaban cortos. Señala que, al tratar problemas tendinosos y musculares, algunos pacientes regresaban comentando que habían dormido mejor o que se levantaban con más energía.
Uno de los casos que más destaca fue el de un paciente con síndrome de Parsonage-Turner, que presentaba mucho dolor, dificultad progresiva para mover la mano y una importante limitación funcional tras haber pasado por varios especialistas y tratamientos. Tras utilizar el equipo, esa misma noche el paciente le envió un vídeo mostrando que empezaba a mover los dedos.
Para el Dr. Ricciardelli, el éxito está en poder ayudar y recibir el agradecimiento de los pacientes y sus familias.