Paloma María Blasco, fisioterapeuta con más de 15 años de experiencia, dirige un centro de especialidades en Valencia cercano a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que integra podología, ejercicio terapéutico, técnicas invasivas, ecografía y osteopatía bajo un enfoque multidisciplinar completo.
Su interés por NESA surge de buscar una alternativa para pacientes reacios a las agujas y para cubrir el abordaje del sistema nervioso autónomo de forma más duradera que con otras técnicas. Destaca que aunque los fisioterapeutas ya tienen herramientas para trabajar el sistema simpático-parasimpático, NESA aporta un input más prolongado en el tiempo, complementando y potenciando el resto de terapias.
Sus primeras aplicaciones se centran en vejiga hiperactiva, sueño, ansiedad y estrés. Tiene dos casos especialmente interesantes en marcha: una paciente oncológica que ha terminado tratamiento y con la que van a combinar ejercicio terapéutico y NESA para la fatiga — con el visto bueno del oncólogo — y un paciente con bloqueo emocional que requiere abordaje psicológico paralelo, subrayando que ninguna terapia funciona de forma aislada.
Valora especialmente la eficiencia operativa: NESA permite dejar al paciente en tratamiento pasivo mientras el fisioterapeuta trabaja en paralelo con otras técnicas, optimizando el tiempo de consulta.