
Mónica comparte en este testimonio su experiencia personal tras atravesar, desde hacía aproximadamente un mes, un proceso de ansiedad que estaba afectando seriamente a su descanso. Relata que se despertaba varias veces durante la noche, agitada y nerviosa, y que a partir de cierta hora ya no lograba volver a conciliar el sueño, siendo las primeras horas de la mañana el peor momento del día, cuanto más ansiosa amanecía.
Cuenta que, antes de comenzar el tratamiento de neuromodulación no invasiva, sus noches se interrumpían constantemente y a partir de las cinco de la madrugada le resultaba imposible seguir durmiendo. Describe cómo, tras iniciar las sesiones, su descanso cambió de forma notable: ahora duerme prácticamente toda la noche y, si en algún momento se despierta, es capaz de volver a dormirse sin dificultad.
Para Mónica, ese cambio se traduce en levantarse mucho más descansada, un beneficio que percibe de manera clara en su día a día.