María González

Fisioterapeuta y osteópata

«Una de las cosas que más me preocupaban era la actividad nocturna. Sentía que apretaba la mandíbula constantemente. Con el tratamiento de neuromodulación NESA®, eso prácticamente desapareció. De hecho, en mes y medio el dolor se fue por completo. Estoy muy satisfecho.»

Descripción del video

María González, fisioterapeuta y osteópata, presenta el caso de Eduardo Chapa, un paciente que acudió a consulta por un dolor persistente en la mandíbula que no había podido resolverse tras varias valoraciones y tratamientos odontológicos previos. Según relata, el dolor se localizaba en la zona de la tercera rama del trigémino y se acompañaba de una clara sensación de tensión, limitación en la apertura mandibular, dificultad en la lateralidad y pérdida de fuerza al morder, además de calambres y molestias intensas que afectaban a su descanso y a su vida diaria.
Tras una valoración más completa, el equipo identificó una alteración de la articulación temporomandibular (ATM) con un importante componente de hiperactividad nocturna, ya que el paciente refería la sensación de estar apretando la mandíbula de forma constante durante la noche. Después de trabajar inicialmente con terapia manual, radiofrecuencia y otras técnicas de fisioterapia, se decidió incorporar NESA para abordar la parte neuromoduladora del cuadro.
Según explica Eduardo, uno de los cambios más llamativos apareció en las primeras sesiones, con una reducción muy importante de la presión nocturna en la mandíbula y una mejoría clara en la tensión, el descanso y las molestias al morder. En aproximadamente mes y medio, el dolor que llevaba tiempo condicionándolo desapareció prácticamente por completo. El caso pone de relieve cómo un abordaje integrador puede resultar especialmente útil en cuadros de ATM complejos, donde el dolor, el bruxismo nocturno y la tensión muscular se retroalimentan.

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