
José María Belló es fisioterapeuta y dirige el Centro de Fisioterapia Belló, en Tomelloso (Ciudad Real), donde siete fisioterapeutas combinan tratamientos de fisioterapia y osteopatía, tanto estructural como visceral. En este testimonio comparte su experiencia tras incorporar la neuromodulación no invasiva a su práctica, un descubrimiento que, según cuenta, llevaba tiempo investigando antes de adoptarlo.
Describe esta tecnología con una imagen muy gráfica: como encontrar una caja de zapatos llena de llaves y dar con una que abre una puerta a una gran variedad de posibilidades terapéuticas capaces de mejorar la vida de sus pacientes. Explica que a su centro acuden a menudo personas que llegan rebotadas de otras terapias, como última solución a problemas que arrastran durante años, y que esta herramienta les abre la puerta a tratar a todo tipo de pacientes. Relata, además, cómo muchos acuden inicialmente por una sintomatología concreta y, conforme avanzan las sesiones, van descubriendo el verdadero origen de su problema o aspectos que no creían que pudieran tratarse.
José María valora especialmente poder conocer en los encuentros del sector nuevas modalidades e investigaciones, así como a otros profesionales de distintas especialidades con un fin común. Subraya cómo la mejora de la salud de un paciente repercute también en su entorno —familia y amigos—, y describe el agradecimiento que reciben como algo muy gratificante. Su testimonio refleja el entusiasmo por una herramienta que, en su experiencia, ha supuesto un antes y un después en sus tratamientos.