Javier Cejudo, gerente y fisioterapeuta de la Clínica de Fisio Úbeda, comparte su experiencia con NESA dentro de un abordaje clínico orientado tanto a pacientes generales como a deportistas de alto nivel. En su testimonio, explica que esta tecnología les ha permitido ampliar su caja de herramientas terapéuticas y abordar aspectos que antes se escapaban al centrarse únicamente en estructuras como músculos, tendones o articulaciones. Según señala, la gran aportación de NESA reside en la posibilidad de intervenir sobre el sistema nervioso autónomo, un componente que considera decisivo para comprender mejor muchos procesos clínicos y optimizar los resultados del tratamiento.
Desde su práctica diaria, destaca que este enfoque más integrador ha permitido observar mejoras relevantes tanto en la calidad de vida de pacientes comunes como en el rendimiento de deportistas de élite. Entre los ejemplos que menciona, pone el foco en un ciclista profesional que percibía que le faltaba un punto extra en competición y que, tras integrar NESA en su preparación, logró mejoras objetivables en su rendimiento y en su capacidad de sostener cambios de ritmo. Para Javier, este tipo de avances reflejan el valor del llamado “trabajo invisible”, ese pequeño margen que puede marcar grandes diferencias tanto en deporte como en salud.
A su juicio, NESA es una herramienta versátil, útil y con gran proyección clínica, capaz de ayudar a tratar necesidades que antes no encontraban respuesta clara, mejorando descanso, regulación y calidad de vida de forma más global.