César Fernández de las Peñas, fisioterapeuta y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, presenta la primera unidad multidisciplinar de tratamiento del COVID persistente impulsada por esta institución, un proyecto respaldado por fondos europeos y concebido para abordar de forma integral una patología compleja, multisistémica y aún llena de interrogantes.
En su testimonio, subraya que, a día de hoy, hablar de curación del COVID persistente resulta precipitado. Por ello, el verdadero éxito terapéutico pasa por mejorar la calidad de vida del paciente, acompañarle en el proceso y ayudarle a recuperar una parte sustancial de su funcionalidad. En este contexto, destaca el valor de la tecnología NESA como una herramienta estratégica dentro del abordaje multidisciplinar.
Según explica, uno de los grandes objetivos de la unidad es intervenir sobre alteraciones especialmente difíciles de tratar, como los trastornos del sueño, uno de los síntomas más frecuentes en pacientes con COVID persistente. La incorporación de NESA se plantea además en combinación con otras intervenciones, como ejercicio terapéutico, rehabilitación cardiorrespiratoria, tratamiento cognitivo, terapia manual y fisioterapia invasiva, con el fin de ofrecer una respuesta más completa.
Fernández de las Peñas señala también que una de las hipótesis más relevantes en torno al COVID persistente es la alteración del sistema nervioso autónomo. Desde esta perspectiva, considera que la modulación autonómica puede contribuir a mejorar síntomas como dolor, ansiedad, fatiga, alteraciones gastrointestinales, inestabilidad emocional y problemas de sueño, consolidando a NESA como uno de los pilares terapéuticos de la unidad.