Andrea Hernandez

Investigadora, Laboratorio de Electrofisiología NESA, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

«Desde la psicología, esta nueva herramienta, aparte de incidir en el sistema nervioso autónomo y central, va a afectar beneficiosamente la calidad de vida de los pacientes.»

Descripción del video

Andrea Hernández Pérez, investigadora del laboratorio de electrofisiología NESA de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, psicóloga especialista en neurociencias y educación, comparte su visión sobre el potencial de esta tecnología desde el ámbito de la investigación y la psicología. En su testimonio, explica que actualmente desarrolla su tesis doctoral con alumnado con TEA en centros de educación especial, analizando el efecto de las microcorrientes no solo sobre el sueño, sino también sobre variables cognitivas y educativas. Además, señala que desde el laboratorio ya se están abriendo nuevas líneas de estudio en otros campos, como geriatría o población sana.
Según relata, uno de los aspectos que más valora de NESA es su capacidad para actuar de forma global sobre la persona. Frente a abordajes más centrados en un síntoma concreto, considera que esta herramienta permite observar cambios más amplios en la calidad de vida, en el bienestar general y en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo y central. Desde su perspectiva, esta visión global resulta especialmente relevante en psicología, donde podría aportar beneficios en problemas de ansiedad, estrés y otros trastornos más complejos.
Andrea subraya también la importancia de la salud mental y de contar con apoyo profesional o cercano cuando es necesario. Para ella, la investigación en este campo no solo abre nuevas vías clínicas, sino que también puede traducirse en mejoras reales para muchas personas. Su intervención transmite una mirada esperanzadora sobre una tecnología que considera con gran recorrido futuro en psicología y salud mental.

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